En El Cantó de la Bona Tomata sabemos que elegir bien en el mercado es la primera medida de prevención. Frutas y verduras ricas en potasio, fibra, antioxidantes y vitaminas pueden ayudarte a mantener una buena circulación, regular la presión arterial y cuidar tus arterias de forma natural.
Te contamos cuáles son las más recomendables y por qué.
No podíamos empezar por otro sitio. El tomate es rico en licopeno, un potente antioxidante que ayuda a reducir la oxidación del colesterol malo (LDL), dificultando la formación de placas en los vasos sanguíneos.
Además, su contenido en potasio contribuye a la regulación de la presión arterial, y su aporte de vitamina K favorece una coagulación sanguínea adecuada.
Nuestro consejo de siempre: un buen tomate de temporada aliñado con aceite de oliva virgen es uno de los grandes aliados de la dieta mediterránea para el corazón.
La naranja, además de su famosa vitamina C, aporta hesperidina, un flavonoide que favorece la flexibilidad de los vasos sanguíneos y contribuye a una buena circulación.
El limón, por su parte, ayuda a reducir la inflamación y su vitamina C favorece la salud de las paredes arteriales. Además, ambos potencian la absorción del hierro de los alimentos, algo importante para que la sangre se mantenga sana.
En temporada de naranjas valencianas, no hay excusa para no incluirlas en tu día a día.
No hace tantos años era un completo desconocido en la dieta, hoy sabemos que el aguacate es una de las frutas más beneficiosas para el corazón. Es rico en grasas monoinsaturadas, las mismas que encontramos en el aceite de oliva, que ayudan a mantener niveles saludables de colesterol.
También aporta potasio, más que el plátano, y fibra, lo que lo convierte en un aliado completo para la salud cardiovascular.
La granada destaca por su alto contenido en antocianos y polifenoles, antioxidantes que protegen el endotelio, la capa interna de los vasos sanguíneos, y favorecen una buena circulación.
Algunos estudios la relacionan incluso con la mejora de la función arterial y la reducción de la tensión.
Las verduras de hoja verde son una fuente excelente de vitamina K, folatos y nitratos naturales, compuestos que ayudan a relajar los vasos sanguíneos y favorecen una buena presión arterial.
Incluir una ración de verdura de hoja verde en tu día a día es una de las medidas más sencillas y efectivas para tu corazón.
La remolacha es uno de los alimentos con mayor contenido en nitratos naturales, que el organismo transforma en óxido nítrico, una sustancia que ayuda a dilatar los vasos sanguíneos y a reducir la presión arterial.
Además, su betalaína, el pigmento que le da el color característico, tiene propiedades antioxidantes que protegen las células del daño oxidativo.
El ajo lleva siglos utilizándose por sus propiedades cardiovasculares. Su compuesto estrella, la alicina, ayuda a regular la presión arterial y a mantener niveles saludables de colesterol.
Un diente de ajo fresco al día, en crudo o ligeramente cocinado, es un pequeño granito de arena muy valioso para tu corazón.